Diseño de 33 puntas Mysa

¿Por qué Mysa ha elegido un diseño especial de densidad equilibrada de 33 puntas (Mysa® Balanced Density Ratio) para sus "flores"?

La principal razón para el éxito de la esterilla Mysa, en relación con sus competidores, es el famoso diseño de 33 puntas de sus flores que mejoran la propiocepción.

Un número cada vez mayor de profesionales de la salud y terapias naturales reconocen cómo nuestras flores de densidad equilibrada de 33 puntas (Mysa® Balanced Density Ratio) garantizan una acupresión perfectamente uniforme y eficaz. Nuestras puntas especiales en forma de pirámide garantizan la máxima estimulación de cada pulgada cuadrada de la superficie del cuerpo sobre la que presiona, independientemente de la construcción o el peso de la persona que usa la esterilla.

Hemos trabajado muy duro para llegar a una densidad de relleno perfecta, al tamaño de esterilla ideal, con nuestras 33 puntas, que mejoran la proprioception. Teniendo estas características a nuestro alcance, no tendría sentido no emplearlas en cada una de nuestras esterillas de acupresión Mysa.

Además, un número inferior de puntas por flor nos obligaría a cambiar su número y forma para adaptar la esterilla para diferentes usos, pesos corporales y umbrales de dolor.

Y esto, a su vez, sólo crearía confusión entre nuestros clientes, obligándolos a comprar más de una esterilla con el fin de alcanzar objetivos diferentes, o incluso simplemente por compartirlo con otros miembros de su familia.

Estamos tan satisfechos con nuestras flores de propiecepción (no sólo por el número óptimo de puntas, sino también por su diseño de densidad equilibrada que se ajusta perfectamente a las diferentes construcciones y pesos corporales) que nunca tendremos que modificar las características principales de nuestra esterilla para corregir hipotéticos errores cometidos en la etapa de diseño.

Es importante enfatizar que un número mayor o menor de puntas por flores no significaría ningún beneficio añadido. Nuestras pruebas internas nos han demostrado repetidamente que las flores con menos de 30 puntas sólo dan como resultado una mayor percepción del dolor (los fakires nos enseñan cómo un mayor número de puntas por unidad de peso corporal y superficial hacen que el dolor sea minimizado y, en consecuencia, mejor tolerado), sin que se garanticen mayores beneficios.

Por el contrario, un número demasiado elevado de puntas por flor (más de 36 puntas) no conduciría a mayores beneficios terapéuticos: la acupresión se convertiría (en nuestra opinión) en demasiado "blanda" y, por consiguiente, ineficaz. Y eso sin tener en cuenta las diferentes formas de flor, como pétalos, hexágonos, figuras tántricas o imágenes similares... una esterilla de acupuntura debe ser beneficiosa al máximo para su cuerpo, no sólo por su valor estético y exótico, o meramente decorativo. Eso limitaría su eficacia en la acción proprioceptiva fundamental (la estimulación del sistema neuro-motor).

También podríamos haber optado por puntas más blandas o más suaves, pero no habría sido adecuado. Una esterilla de acupresión debe garantizar el bienestar. Es por ello que el nivel de dolor local subcutáneo debe ser perfecto para activar los puntos reflejos y así estimular la producción de endorfinas en el cuerpo, con su efecto analgésico natural asociado: ¡Esta es la razón tras de la acupresión dérmica!

Mysa se preocupa por su espalda y ha invertido años en llegar a su diseño único de sus flores de 33 puntas de densidad equilibrada, un diseño que está presente en todos los modelos de esterillas de acupresión Mysa. Su espalda se merece lo mejor: ¡Se merece Mysa!

¡Su espalda merece MYSA!

¡Mysa es sinónimo de bienestar!

La eficacia superior de la esterilla de Mysa y su enorme éxito  entre los profesionales de la salud y el público en general, reside en su forma exclusiva y el posicionamiento de sus micropuntas. Mysa, de hecho, nunca se ha alejado demasiado de su diseño original.

La hemos perfeccionado, pero siempre se ha alineado estrictamente con los principios establecidos por el hombre que concibió el spikemat, mejorado a lo largo de los años y tratado con éxito a millones de personas con él. Una historia curiosa y única (tan única como la esterilla de Mysa). Desde la década de 1980, millones de personas han sido capaces de encontrar alivio de muchas formas gracias a la esterilla de acupresión. Es una solución que ha demostrado tener un gran éxito, ofreciendo una propuesta simple y económica, frente al fracaso de otros tratamientos y medicaciones tradicionales. Y para esto hay una persona a la que todos deberíamos estar agradecidos: Иван Иванович Кузнецов.

¿Un fakir indio? ¿Un místico tibetano? No, nada de eso. Ivan Ivanovich Kuznetsov fue, sencillamente, un profesor de música que provenía de la "muy exótica" antigua ciudad soviética de Chelyabinsk. Un hombre tranquilo, afable, apasionado, siempre dispuesto a dispensar consejos y compartir sus experiencias. Kuznetsov inventó la esterilla de acupresión para tratar un trastorno muscular que él mismo estaba sufriendo. Llegó a ser conocido como el "Iplikator de Kuznetsov" y originalmente su invento consistió en una simple esterilla con puntas de metal. En los años siguientes, Kutznetsov y su equipo trabajaron duro para mejorar el iplikator, cuya eficacia fue validada por decenas de estudios y por los miles de pacientes que fueron tratados con éxito con él. Si quieres saber más sobre la curiosa historia de Kuznetsov, haz clic aquí.

En Mysa siempre hemos estado muy familiarizados con los principios establecidos por Kuznetsov con respecto a la forma de las puntas (que deben ser piramidales para activar los proprioceptores), con su número dentro de cada flor, así como con la distribución de las flores a lo largo de la esterilla.

De hecho, nunca hemos traicionado las enseñanzas de Kuznetsov debido a los impresionantes resultados obtenidos por su esterilla a lo largo de los años. Mysa sólo se ha preocupado por la eficacia de sus esteras de acupresión: cómo maximizar su capacidad para liberar endorfinas, estimular la circulación sanguínea y linfática, y estimular los puntos gatillo. Nunca nos hemos guiado por consideraciones puramente estéticas o comerciales. Es por eso que en nuestras esterillas no encontrará diseños meramente decorativos, ni flores de loto, ni formas holográficas o hexagonales en un intento de evocar imágenes exóticas de la India. Lamentablemente, todo lo anterior se puede encontrar cada vez más en la web y sólo puede ser descrito como engañoso. Las esteras de Fakires, de hecho, están diseñadas para realizar una tarea completamente diferente. En todo caso, demuestran cuán absolutamente tolerable es la presión de miles de micropuntas en el cuerpo y cómo tal presión no causa un dolor insoportable.

Una esterilla de acupresión digna de su nombre debe, en primer lugar, ser eficaz. Debe beneficiar a su cuerpo, asegurando la presión máxima y uniformemente distribuida sobre él. Sin tapices, sin formas inusuales y sin nombres ni logotipos que evoquen imágenes místicas o esotéricas. En su espalda se merece lo mejor: ¡Merece Mysa!